Sí, se que este título no tiene mucho sentido puesto que Omarchy está basado en ArchLinux, y sería algo así como decir: “Adiós, Windows 11. Hola, Windows 11“. Y si os digo que he dejado el sistema operativo configurado casi como si fuese Omarchy recién instalado, tal vez lo entendáis menos todavía.
Este post es una mini actualización de “Historias de ida y vuelta: Windows vs. Linux”, post retrospectivo que hice hace un par de meses explicando mis desvarios varios con los ordenadores.
Tras un par de meses sin utilizar mucho el sistema operativo, siendo sincero, a finales de agosto empecé a ver en Twitter, bastante revuelo con la nueva versión del sistema operativo de moda. Ya sabéis que Omarchy no es una distro como tal, sino que es una especie de personalización sobre ArchLinux creada por DHH (David Heinemeier Hansson) y bastante criticada por que al final era una especie de capa visual y paquete de software, creado por el programador danés, a su gusto, teniendo en cuenta solamente las necesidades de este. Las decisiones de configuración y de software incluido en Omarchy, no tienen porqué ser del gusto de todo el mundo y en ningún momento era eso lo que se pretendía cuando se empezó a distribuir públicamente.
La nueva versión de Omarchy, llamada Quattro (Audi vibes), prometía, entre otras cosas, muchísimas novedades, una rapidez de instalación nunca vista en un sistema operativo y sobre todo, abraza la era de la inteligencia artificial por encima de todo. El propio DHH, recomienda que utilices el agente que más te guste para personalizar el sistema operativo tal como desees y que incluso crees tus propias aplicaciones para resolver tus necesidades, en caso de necesitarlo.
Mi deseo no es contar la parte técnica acerca de la controversia aparecida debido a la publicación de Omarchy Quattro. Hay mucha información en internet que lo cuenta muy bien y no creo que sea el más indicado para explicarlo. No obstante, la razón por la que he abandonado Omarchy es debido a que resulta que el tal DHH, es un racista de mierda.
En el anterior post dije que era un tío que admiraba, puesto que era un tío exitoso que había creado un framework bastante notorio, me gustaba la filosofía que empleaba en cuanto a la manera de afrontar el trabajo y demás cosas, pero como siempre pasa en estos últimos tiempos, los que parecen personas decentes, acaban no siéndolo.
Como digo, Omarchy te puede gustar más o menos y tener opiniones acerca de como está confeccionado técnicamente hablando, pero estas reacciones también han traído consigo la difusión de ciertos artículos publicados por el propio DHH en su blog. Hay muchos más exponentes acerca de las opiniones fascistoides de DHH, pero creo que con esto vamos servidos.
El tema es que me daba un poco de repelús tener instalada en mi ordenador, esta visión de lo que debería ser Linux según un fascista y de ahí que decidiese librarme de ello. Tampoco es que estuviese atado a la manera de trabajar de Omarchy, pero si que es cierto que me llamaba la atención y me gustaba la manera en la que se manejaba y el aspecto visual que tenía. Así, que mirándolo desde un punto de vista más generalista, si Omarchy era una “capa” encima de Arch, ¿qué me impedía fabricar la mía propia?
En realidad, nada. Así que para ello he utilizado una serie de tutoriales para instalar Arch y personalizar el sistema con Hyprland de Josean Martínez, un youtuber puertoriqueño que tiene muy buen contenido.
Lo mismo que dije en el anterior artículo. De momento estoy personalizando el sistema, ya que al no venir todo instalado como en Omarchy todavía necesita un poco más de trabajo para que esté bien del todo. Incluso me he ayudado de un poco de IA, para añadir un control de apagado, reinicio y suspensión del sistema, por ejemplo.
Me gustaría añadir algún pantallazo o vídeo del sistema pero de momento no hay mucho que enseñar. Rumiaré si hago el vídeo o no. Seguiremos informando.
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